Casi 60 por ciento del total de pelÌculas que se exhiben comercialmente
en MÈxico son de producciÛn estadounidense. En 2003, un total de 272
cintas tuvieron salida en nuestra cartelera, de las cuales 156 fueron
producciones de nuestro vecino paÌs del norte.
Pero
el panorama resulta m·s revelador si ubicamos que 82 por ciento de las
copias totales de las pelÌculas estrenadas en el paÌs fueron promovidas
por las cuatro grandes compaÒÌas distribuidoras norteamericanas que
mantienen la hegemonÌa a nivel mundial: United Internacional Pictures
(encargada de los filmes de los estudios Universal, Paramount, United
Artists, MGM y Dreamworks), Sony Columbia Pictures, Warner Bros. y la
20th Century Fox. Es decir, en promedio, 8 de cada 10 salas en MÈxico
son ocupadas por cintas de dichas compaÒÌas, que en ocasiones espor·dicas
tambiÈn distribuyen realizaciones de otros paÌses.
En la b™squeda del dominio del mercado internacional, Hollywood busca
obsesivamente fÛrmulas de todo tipo, repite esquemas ya probados, recurre
continuamente a remakes con diversa suerte, del fracaso estrepitoso
de Rollerball al Èxito taquillero de La Estafa Maestra,
y. en algunos casos llega a la descarada copia del filme original, como
sucediÛ con Vanilla Sky, un mero refrito de la espaÒola Abre
los Ojos.
Asimismo,
al menor pretexto emprende segundas y terceras partes de filmes taquilleros,
tropezando en no pocos casos, como ocurriÛ con Speed, Babe
o + R·pido + Furioso.
En
este delirio, los grandes estudios norteamericanos han vuelto los ojos
en los ™ltimos aÒos a las viejas series de televisiÛn, para realizar
pelÌculas que enganchen al p™blico.
Se
parte de la idea de que una fÛrmula que funcionÛ aÒos atr·s sigue garantizando
el Èxito, sobre todo si cuenta con actores de moda y con la gama de
efectos y recursos visuales que ofrece la tecnologÌa hoy en dÌa.
Sin
embargo, esta visiÛn es un error. Como hemos insistido, en tÈrminos
de mercadotecnia lo ™nico certero es que no hay fÛrmulas m·gicas.
En los remakes de programas de TV, el mayor taquillazo se dio con MisiÛn:
Imposible, que se acercÛ a la cifra de 200 millones de dÛlares en
ingresos en Estados Unidos, en parte por el im·n de Tom Cruise, quien
tiene derecho a proclamarse como la estrella n™mero uno en la Meca del
Cine, por su aureola que sigue arrastrando a las masas.
Igualmente
la adaptaciÛn de la serie animada Scooby Doo superÛ la barrera
de 150 millones de dÛlares en recaudaciones, dirigido a un p™blico infantil
que se emocionÛ al ver a sus hÈroes animados como personajes reales,
aunque la segunda parte distÛ mucho de repetir ese Èxito.
Otros
dos casos de hits comerciales fueron Los Angeles de Charlie,
por la combinaciÛn de su atractivo trÌo de protagonistas femeninos (la
guapÌsima Cameron DÌaz, la carism·tica Drew Barrymore y Lucy Liu), y
SWAT, una cinta de acciÛn policiaca.
Sin
embargo, el resto de la veintena de remakes de series televisivas no
ha tenido tanta fortuna, incluyendo el m·s reciente caso de Starsky
y Hutch que a pesar del potencial argumental que posee la historia
en sÌ misma y de la pareja Ben Stiller-Owen Wilson, se estancÛ en 70
millones, por debajo de sus expectativas.
Irregular
suerte habÌa tenido tambiÈn Expedientes Secretos X, la adaptaciÛn
de una de las series m·s populares y aclamadas de los 90, que incluso
repitiÛ a su pareja estelar. Pero en este caso, quedÛ claro que el p™blico
esperaba algo m·s en el cine, porque, øpara quÈ pagar un boleto para
ver lo mismo que puede ver en cualquier capÌtulo de la serie en televisiÛn?
Otras realizaciones como The Mod Squad, basado en la serie Patrulla
Juvenil, y Dudley Do-Right, literalmente tronaron de manera
patÈtica en el box office.
Un
caso especial es Spider-Man, la quinta pelÌcula m·s taquillera
de la historia (m·s de 400 millones de dÛlares en ingresos en el mercado
norteamericano) basado en la serie animada televisiva, pero, como en
el caso de Batman, Èsta sÛlo fue una fuente de inspiraciÛn que
recuperÛ las raÌces originales del cÛmic como un autÈntico icono de
la cultura popular y una obra pletÛrica de capacidad de fantasÌa.
El
Èxito en el cine se consigue principalmente con la creatividad aunque
parta de un guiÛn adaptado, como lo demostrÛ la trilogÌa de El SeÒor
de los Anillos.
Y
en medio de esta irregularidad, el cine estadounidense reafirma su gran
versatilidad, a travÈs de una gama de producciones que oscilan de lo
sublime a lo ridÌculo.
Pero
no podemos olvidar que tan sÛlo este aÒo Hollywood nos ofreciÛ esplÈndidos
ejemplos de grandes historias originales en grandes pelÌculas, como
RÌo MÌstico, Perdidos en Tokio o Tierra de SueÒos.